Los retos de la industria editorial
Jorge Quesada Araya
Editorial Tecnológica
Instituto Tecnológico de Costa Rica
Publicado en la edición Nº 12 del periódico LIBROS, de noviembre y diciembre, 2001

Durante muchos años, el objetivo fundamental de la actividad editorial se ha mantenido a pesar de las grandes transformaciones tecnológicas que la afectan constantemente. Hoy día esta actividad cuenta con una compleja red de producción, comercialización y distribución de publicaciones que llega a todos los rincones del mundo por diferentes medios, ya sean estos tradicionales, como los periódicos o los libros; o bien, modernos, como la red Internet, las Intranet o los discos compactos.

Sin embargo, la industria editorial enfrenta tres retos relacionados con: a) los crecientes costos de producción debido a la escasez de materias primas; b) la globalización, con una fuerte influencia cultural de naciones grandes y poderosas sobre naciones pequeñas y pobres; y c) las modernas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), que, más que una amenaza, deben verse como una oportunidad para la industria editorial.

Costos de producción

Para los editores es realmente difícil contener el creciente costo de la producción editorial, debido a que la cadena productiva involucra gran cantidad de elementos sin los cuales no se proveerían en forma adecuada las materias primas. Sin embargo, el público consumidor es el que usualmente carga con esos costos. Lo peor de esta situación es que el público tiene una percepción generalizada de que las publicaciones son caras, porque la editorial las vende a un precio elevado, y es aquí en donde el papel del editor es fundamental para no sólo hacerle llegar al público producciones de calidad en forma y contenido, sino también para fomentar la promoción de la lectura. De esta manera, tendremos un público formado e informado, consciente de esta situación y que percibirá el consumo de la cultura como un bien y no como un gasto superfluo.

Si bien las nuevas tecnologías no eliminarán en el corto plazo esta situación, al menos queda la esperanza de que éstas nos proporcionen novedosas herramientas para hacer más accesible y económica la producción editorial. La imaginación del ser humano hará que lo que hoy veamos como una realidad lejana se materialice con el transcurrir de unos pocos años; es aquí en donde las nuevas ediciones electrónicas de libros y revistas jugarán un papel primordial en la formación de los futuros ciudadanos.

Globalización e industria editorial

Quizá una de las primeras formas de globalización se desarrolló a partir de la invención de los tipos móviles, pero su influencia no era tan notoria debido a que en ese momento no se realizaban grandes producciones en masa como sucede actualmente.

Globalización es una palabra que muchos defienden y otro tanto adversa. Pero es una realidad que vino para quedarse y, desde ese punto de vista, debemos aprovechar sus aspectos positivos y minimizar lo negativo que ésta pueda traer.

Quizá para el mundo editorial globalización signifique nuevos mercados, oportunidades de negocios y posicionamiento global en la era del conocimiento, pero también debe significar respeto por las identidades nacionales, difusión de cultura y de investigación, abrir nuevos escenarios a escritores, investigadores y pequeños editores, en resumen, significa nuevas oportunidades de divulgación global de conocimientos que, de otra manera, no llegarían al público, sin olvidar también que el editor juega un papel primordial en el rescate y la diseminación de las tradiciones nacionales de cada uno de los países que conforman la región Iberoamericana.

Para que la globalización no termine con las identidades nacionales, es necesario la realización de actividades de cooperación entre las editoriales del área centroamericana, con el fin de lograr un mayor posicionamiento en el mercado regional y global.

Nuevas tecnologías

El otro gran reto para la industria editorial tiene que ver con las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Éste es quizá uno de los aspectos que más ha evolucionado en la industria editorial. No hay duda de que las TIC son un importante soporte para compartir y divulgar a gran escala información y conocimiento.

Sin embargo, no debemos ser tan ilusos como para pensar que estos sistemas llegan a la gran mayoría de la población mundial, por el contrario, solo una pequeña parte de la población del planeta tiene acceso a ellas y en su mayoría éstas se encuentran en los países desarrollados. Hasta hoy, este es un elemento de diferenciación entre quienes tienen acceso a la tecnología y quienes no lo tienen, es por ello que la industria editorial juega un papel primordial en la transferencia de conocimientos que permitan ensanchar la brecha tecnológica entre las naciones.

Aparte de esta circunstancia, que valdría la pena analizar en otro ámbito, para la industria editorial ya está abierta una nueva ventana que le permitirá enfrentar los retos de las ediciones virtuales y electrónicas y lo que representa su distribución y comercialización.

Sin duda, en este momento se presentan más preguntas que respuestas, como por ejemplo, cuáles serán los componentes del precio de una publicación virtual, cuáles serán los canales adecuados de comercialización y distribución, cuáles serán las políticas de descuento, cómo se resolverán los derechos de autor, cómo se protegerán los derechos de las publicaciones virtuales y muchas más.

Lamentablemente, son muy pocas o no existen en los países las regulaciones necesarias para enfrentar este torbellino de preguntas y dudas, por otra parte, cómo se pondrá de acuerdo el concierto de las naciones para legislar globalmente al respecto. En todo caso, lo importante es que quienes estén involucrados con la industria editorial mantengan un constante monitoreo de la evolución de las TIC, con el fin de aprovechar sus ventajas y tomar de ellas aquellos desarrollos que representen un beneficio real, tanto para los editores como para los consumidores.

Los tres aspectos mencionados no son los únicos que afectan la industria editorial. Otros temas, como una adecuada y constante capacitación de editores y libreros, conocimientos sobre apertura de nuevos mercados, estrategias de negociación, fusiones editoriales y una gran actividad de cooperación entre editoriales nacionales y regionales harán que esta industria se posicione y juegue un papel primordial en el desarrollo y divulgación del conocimiento que se genera en la región.

Este contexto hace de la actividad editorial algo dinámico, que se mueve en un mundo de permanente cambio y que, por esa misma circunstancia, los editores deben estar al tanto de las nuevas tendencias y avances que ayuden a mejorarla.

El cambiante entorno de las publicaciones, llámense éstas libros, revistas o ediciones electrónicas, propicia la formación de editores con una visión más amplia de la industria editorial, que involucre no sólo los aspectos formales de la edición, sino también nuevos conocimientos de su entorno económico; la influencia de Internet y el sector multimedia; las nuevas empresas editoriales globales; el ámbito comercial de la edición; el desarrollo de páginas web editoriales; los derechos de autor y el futuro de la edición a corto, mediano y largo plazo.

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